jueves, febrero 25, 2010

WEWEKA


Una niña japonesa juega en el parque. Yo también estoy en el parque escribiendo como la niña japonesa corre por el pasto. Su abuelo, un señor japonés vestido de blanco la llama. WEWEKA, WEWEKA, repite fuerte cada vez que la niñita trata de coger una flor o saltar un arbolito de pino recién plantado. Mi lápiz y yo creemos que la niña tiene dos años, así que lo escribo. Es tan bien muy linda y risueña, y lanza algunas onomatopeyas en perfecto japonés. Por mi parte escribo y estoy contento, porque hay brisa, el sol tiene un tono naranja y así olvido que hoy no habrá cena. Entonces pensé, ya lleno de entusiasmo, que este relato daría para más, cuando a tres palabras de distancia la niña japonesa corre hacia mí y se arrima a mis piernas cruzadas. Me sonríe y estira la manito apuntando a este lápiz, el único, con el que escribo. WEWEKA, grita el abuelo. Y yo escribo este final apresurado y le doy mi lápiz a la niñita japonesa.

2 comentarios:

katatay dijo...

amigo david
te saluda paul valenzuela trujillo
desde abancay,
he podido checar tu chamba y me ha interesado.
me gustaría que puedas colaborar con algo de tu material en el blog que administro con unos patas de arequipa (http://circuloculturaltodaslassangres.blogspot.com)
un abrazo...

katatay dijo...

me olvide de la dirección de contacto:
doscotiledones@hotmail.com